Alimentación complementaria en bebés: cómo y cuándo empezar

No podemos negar que la vida del bebé está basada en etapas y uno de los momentos clave y que más incertidumbre genera en los papás y mamás es el inicio a la alimentación complementaria del bebé.

¿Cómo introducir la alimentación complementaria?, ¿cuándo se inicia la alimentación complementaria?, ¿qué alimentos se deben introducir primero y en qué cantidades?

Estas son solo algunas de las dudas más frecuentes que surgen en torno a este tema.

Pero no te preocupes, de la mano de la Asociación Española de Pediatría (AEP) he elaborado esta guía sobre la alimentación complementaria en bebés en la que trataré de abordar todas estas cuestiones.

¿Qué es la alimentación complementaria?

La introducción a la alimentación complementaria (o AC) es el proceso por el cual se ofrece al bebé lactante alimentos sólidos o líquidos como complemento a la leche materna o de fórmula, nunca como sustituto de esta.

¿Cuándo se inicia la alimentación complementaria?

Para empezar, cabe mencionar que la OMS (Organización Mundial de la Salud) promueve la lactancia materna o sucedáneos de esta como la mejor fuente de alimentación durante los primeros 6 meses de vida del bebé.

guia alimentación complementaria

De la misma manera, la AEP (Asociación Española de Pediatría) también recomienda mantener la lactancia materna o, en su defecto, las fórmulas artificiales durante los 6 primeros meses de edad para después ir introduciendo progresivamente el resto de alimentos.

Dicho esto…

Es a partir de los 6 meses cuando se considera que el organismo del bebé ya está maduro a nivel neurológico, renal y gastrointestinal.

Por lo tanto, a esta edad el bebé estará preparado para aceptar, digerir y procesar mejor los alimentos y con menos riesgo de atragantamiento y ahogamiento.

¿Tienes dudas? ¡consulta con tu pediatra!

Estas recomendaciones son para la mayoría de los recién nacidos a término sanos pero, si el bebé es prematuro, el comienzo de la AC deberá individualizarse.

En cualquier caso, se desaconseja introducir la comida complementaria antes del cuarto mes de vida al igual que demorar su inicio por encima de las 26 semanas porque esto podría conllevar riesgos a corto y largo plazo para la salud.

¿Qué requisitos deben cumplirse?

Aunque se recomienda iniciar la AC a los 6 meses, es importante tener en cuenta que no todos los bebés son iguales.

Es decir, no todos adquieren las destrezas psicomotoras que les permiten manejar y tragar de forma segura los alimentos al mismo tiempo.

alimentación complementaria en bebés

Aunque generalmente estos signos suelen ocurrir en torno al sexto mes, por norma general se requiere que el niño:

  • Presente un interés activo por la comida.
  • Haya perdido el reflejo de extrusión (expulsión de los alimentos líquidos con la lengua).
  • Se mantenga sentado con apoyo.
  • Sea capaz de coger el alimento con la mano y llevárselo a la boca.

Un consejo: Consulta previamente con tu pediatra y sigue sus recomendaciones. Nadie mejor que él sabrá si el niño está preparado para empezar con la comida complementaria.

¿En qué orden debemos introducir los alimentos?

En realidad no hay ninguna norma específica ya que las pautas de alimentación varían mucho dependiendo de la cultura, la región y las costumbres de cada unidad familiar.

Por este motivo no hay alimentos mejores que otros para empezar, pero sí debes tener en cuenta lo siguiente:

  • Que sean ricos en hierro y zinc.
  • Introducirlos de uno en uno, con intervalos de unos días, para observar la tolerancia y aceptación.
  • No se debe añadir sal ni azúcar para que se habitúe a los sabores naturales de los alimentos.

A continuación, te mostraré unas pautas generales orientativas que ha elaborado la agencia de salud pública Catalana:

Calendario orientativo de incorporación de alimentos

calendario alimentación complementaria
Calendario orientativo de incorporación de alimentos según la Agència de Salut Pública de Catalunya, 2019.

Nota: Si quieres ampliar la información, la Agencia de Salud Pública de Cataluña ha editado una guía muy práctica para las familias sobre alimentación de 0 a 3 años.

¿Cómo introducir alimentos potencialmente alergénicos?

El Real Decreto 126/2015 incluye estos 14 tipos de alérgenos principales: gluten, crustáceos, huevos, pescado, cacahuetes, soja, lácteos, frutos con cáscara, apio, mostaza, sésamo, sulfito, altramuces y moluscos.

Actualmente no hay ninguna evidencia científica que determine que retrasar la introducción de los alimentos potencialmente alergénicos más tarde de los 6 meses prevenga el desarrollo de la alergia a estos.

Por el contrario, sí que hay ensayos clínicos recientes que han demostrado que la introducción temprana y frecuente de alimentos comúnmente alergénicos, desempeña un papel fundamental en la prevención de las alergias alimentarias en los bebés.

Gluten

¿Cuándo y cómo introducir el gluten? 🤔

Esta es una pregunta difícil de responder porque actualmente no hay estudios suficientes que indiquen cuál es la mejor manera de hacerlo con el fin de disminuir el riesgo de enfermedad celíaca.

No obstante, se ha evidenciado un menor riesgo de aparición de la celiaquía en los bebés que todavía estaban siendo amamantados que en los que habían interrumpido la lactancia materna en el momento de introducir los alimentos con gluten en la dieta. 

Se recomienda introducir el gluten entre los 4 y 11 meses, preferiblemente en torno al sexto mes y en muy pequeñas cantidades al inicio.

Fruta y verdura

No hay ninguna norma que especifique qué frutas y verduras usar.

Eso sí, hasta los 12 meses no se recomienda introducir las verduras de hoja verde como las acelgas y espinacas por su alto contenido en nitrato.

introducción a la alimentación complementaria

Por otro lado, se recomienda el consumo de fruta entera, ya sea en trozos pequeños, chafada o triturada en lugar de los zumos de frutas.

Toma nota: La academia americana de pediatría señala que el zumo de frutas no ofrece beneficios nutricionales sobre la fruta entera y no juega un papel esencial en las dietas saludables y equilibradas de los bebés. Además, su alto contenido en azúcar puede contribuir al aumento de peso y al riesgo de caries dental.

Cereales

Prioriza siempre los cereales integrales, exceptuando el arroz, que debe ser blanco.

Lo ideal es que elijas los cereales que habitualmente coméis en casa y se lo ofrezcas de distintas formas: en grano entero (arroz), copos (avena), en polvo añadidos a la leche, pasta o harinas.

¡Importante! Revisa siempre que los cereales en polvo u otros productos específicos que se comercializan para los bebés estén libres de miel o azúcares añadidos.

Alimentos ricos en proteínas

Ofrece diariamente al lactante este tipo de alimentos, sobre todo aquellos ricos en hierro.

Las carnes rojas, el pescado, el pollo, los mariscos, los huevos y las legumbres forman parte de este grupo. Puedes presentarlo de diversas maneras: desmigados, en pequeños trozos o añadidos al puré.

¡Un consejo! Aunque el pescado es un buen alimento, evita el consumo de aquellos con alto contenido en metilmercurio: atún, pez espada, emperador, cazón y tintorera.

Lácteos

Recuerda que la AC es complementaria, NO SUSTITUTIVA. 😉

Por este motivo, prioriza siempre que puedas la leche materna por encima de cualquier otra entre los 6 y 12 meses ya que esta sigue siendo el lácteo de primera elección.

En el caso de los lactantes no amamantados, a partir del sexto mes pueden usar fórmulas de continuación (tipo 2) o continuar -si así lo desean- con la leche de inicio (tipo 1).

A partir de los 9 meses se puede introducir el yogur natural o el queso y a partir de los 12 meses la leche de vaca.

Según se vaya ampliando la dieta, la cantidad de leche ingerida disminuirá, aunque se recomienda mantener un mínimo de dos raciones de lácteos o 500 ml diarios.

Sal y azúcares

No se debe añadir sal a las comidas de los bebés por dos motivos:

  1. Los alimentos originalmente contienen sodio y por ende, no es necesario agregar más sal.
  2. Los bebés no necesitan potenciar el sabor de sus comidas porque su paladar es virgen.

¿Sabías que…? La OMS (Organización Mundial de la Salud) recomienda ajustar a la baja, para los niños de 2 a 14 años, la ingesta máxima recomendada para los adultos: menos de 5 gramos de sal por día (un poco menos que una cuchara de té).

Asimismo, se recomienda evitar los azúcares añadidos y libres en menores de dos años.

¿Cuánta cantidad hay que dar?

La introducción de la AC debe ser gradual; se inicia con porciones pequeñas y se va aumentando progresivamente según el crecimiento del bebé. Pero para que te hagas una idea, el lactante es el que decide cuánta cantidad come.

Ten presente que durante la AC hay que respetar las señales de hambre y saciedad del bebé. En este sentido, la OMS sugiere adaptarse a los principios de la alimentación perceptiva: no forzar a comer o distraer al lactante.

Tampoco se aconseja utilizar la comida como premio o castigo.

¿Cómo ofrecer los alimentos?

inicio alimentación complementaria

Conforme crece el niño deberás aumentar la consistencia y variedad de los alimentos.

Por norma general, a partir de los 6 meses de edad pueden comer papillas, purés y no más tarde de los 8-9 meses hay que empezar con texturas cremosas y semisólidas.

Un buen aliado en los inicios de la AC son los robots de cocina para bebés.

En general, a partir de los 12 meses el bebé puede comer lo mismo que un adulto, aunque se debe tener especial cuidado y evitar alimentos cuya forma y/o consistencia impliquen riesgo de atragantamiento.

Recomendaciones para iniciar la alimentación complementaría

A continuación, comparto contigo algunos consejos muy útiles que debes tener muy presentes durante la alimentación complementaria de tu bebé:

  • No presiones, mantén la calma: puede que al inicio tu bebé rechace un nuevo alimento. En ese caso, no insistas. Ofréceselo de nuevo durante los siguientes días o semanas, pero sin forzar. La exposición regular a los alimentos favorece su aceptación.
  • No hagas comparaciones: los ritmos de maduración de cada niño son diferentes. Se debe respetar el desarrollo individual de cada uno.
  • Evita distracciones: el lugar donde coma debe ser tranquilo, sin televisión ni móviles que alejen su atención del alimento.
  • No fijes una cantidad de comida: se debe respetar los signos de hambre y saciedad del bebé. Obligarlo a comer aumenta el riesgo de problemas con la comida a corto y largo plazo.
  • Establece rutinas: determinar un horario aproximado de comidas, con flexibilidad, y un mismo lugar ayuda a la anticipación y regulación del niño.

A lo largo de este post hemos abordado uno de los métodos más usados tradicionalmente para introducir la alimentación complementaria en bebés, pero no es el único.

Existen otros métodos más novedosos como el Baby-Led Weaning (BLW) pero, en realidad, ningún método es mejor que otro siempre y cuando se respeten los ritmos madurativos del bebé.

¡Esto ha sido todo! 🙂 Si quieres añadir algún dato más o simplemente preguntar algo, ¡te leo en comentarios! 👇👇

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¡Hola! Soy Verónica

Apasionada del estilo de vida saludable, me hace feliz cuidarme y llevar una alimentación sana y equilibrada. Me encanta descubrir nuevas técnicas para cocinar sano y rico, pero sobre todo práctico. En EncuentraTuPinche doy rienda suelta a mi apetito culinario y divulgativo ❤️

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